así parece que se viene la vida, desde el centro hacia fuera, buscando el espacio para la creación y los sueños, el espacio para que el mundo interior pueda crecer y regalarnos el fuego y el sol cada día. A veces se hace dificil recordar que tenemos que cuidar este sol para que no se nos apague , y por sobre todo , pensar que este brillo es nuestro, no de los otros, y que es nuestra tarea cuidarlo. Yo tenía una escalera que también lo llenaba de colores, convirtiendo a mi lugar en un espacio único en el mundo.